DROGAS ALUCINÓGENAS

Son sustancias químicas que perturban el normal funcionamiento del sistema nervioso central, ya que provocan modificaciones visuales, auditivas y del tacto. Además, distorsionan la percepción de la realidad y alteran la coordinación motora. Son algunas drogas de efecto alucinógeno los derivados del cannabis (marihuana, hachís), el LSD, el clorhidrato de ketamina, la fenciclidina y los hongos psilocibios o alucinógenos, donde más de doscientas especies diferentes contienen sustancias psicoactivas que provocan distorsiones de la percepción. También existen hierbas silvestres y cactos con sustancias alucinógenas.

ALUCINÓGENOS DERIVADOS DEL CANNABIS
1. MARIHUANA
Nombres alternativos: porro, yerba, hierba, churro, cáñamo, pasto, mari, juana.
Cannabis sativa es una planta anual originaria del Himalaya, cuya altura no supera los 3,5 metros. Posee más de sesenta sustancias psicoactivas, siendo la más potente el tetrahidrocannabinol (THC), responsable de la mayor parte de los efectos que produce su consumo. La palabra “cannabis” describe a cualquiera de las distintas sustancias psicoactivas. Estudios científicos han confirmado que esos principios activos presentes en C. sativa actúan en el control del dolor, reducen la presión ocular y son estimulantes del apetito. Actualmente se está investigando la posibilidad de ampliar el uso terapéutico de las sustancias psicoactivas presentes en la planta.

La marihuana es una mezcla de tallos pequeños, flores y hojas secas y trozadas de C. sativa. Se fuma como un cigarrillo, dentro de un papel blanco con sus extremos retorcidos, llamado porro, aunque algunos consumidores lo fuman en pipa. En ocasiones suele mezclarse con otras drogas como el crack. La regulación legal para su consumo, que varía de acuerdo a los diferentes países, genera opiniones que están tanto a favor como en contra.
Hojas y plantaciones de Cannabis

Hojas y plantaciones de Cannabis

 La marihuana ejerce sus efectos alucinógenos en pocos minutos, donde el THC actúa distorsionando las vivencias y las realidades que se presentan alrededor del individuo. A los pocos minutos de fumar marihuana hay un aumento de la frecuencia cardíaca, distorsión sensorial, pérdida del equilibrio, incoordinación y un estado mental de vivencias fantásticas. Esas sensaciones permanecen durante un tiempo variable, alrededor de tres horas, ya que dependen del estado anímico del sujeto, de la cantidad que ha fumado, de la potencia del THC y de la presencia de otras drogas asociadas a la marihuana. Pasado ese lapso de tiempo sobreviene un estado de somnolencia y depresión. Para que los efectos de la marihuana sean lo más placenteros posible el consumidor inhala profundamente el humo y lo retiene más tiempo en sus pulmones, provocando un daño importante a corto plazo en sus vías aéreas. 

- Embarazo y marihuana
La mujer embarazada que fuma marihuana provoca un mal desarrollo del feto, ya que la droga produce una menor capacidad de obtención de nutrientes para todos los tejidos y una deficiente oxigenación. Además, existe la posibilidad de que se presenten partos prematuros. Es importante señalar que el estar en un ambiente donde se fume marihuana o cualquier otra sustancia, aunque la madre no consuma, también puede ocasionar daños en el feto.

- Indicadores de abuso y adicción a la marihuana

El consumo masivo de marihuana produce embotamiento, confusión y desgano. A nivel mental ocasiona capacidad muy débil de memoria y severa dificultad para el aprendizaje. A nivel del sistema respiratorio adquieren los mismos problemas que el adicto al tabaco, aunque más graves, donde merecen citarse el asma, graves afecciones broncopulmonares, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y cáncer de pulmón. A largo plazo, el individuo puede sufrir infartos de miocardio y demás enfermedades cardíacas. Además de lo mencionado, el adicto a la marihuana sufre trastornos de crecimiento, adquiere disturbios inmunológicos, susceptibilidad a algunas infecciones como resfríos, gripe, bronquitis y bronconeumonías, disfunciones sexuales, incapacidad para comprender diversas cuestiones, cambios en el ánimo, apatía y distorsiones en la personalidad.

2. HACHÍS
Nombres alternativos: canuto, chocolate
Es una droga que deriva de la resina de Cannabis sativa, que al mezclarse con alcohol, gasolina o kerosene se obtiene una pasta viscosa con alta concentración de THC, que sumado al disolvente que contiene lo convierte en una sustancia muy tóxica. El hachís se comprime hasta formar una barra sólida parecida a un bloque de barro seco, de color dorado a negro, similar al chocolate. Se consume en cigarrillos o pipas mezclado con tabaco. El hábito de retener lo máximo posible el humo en los pulmones hace que el consumo de marihuana y de hachís sea más peligroso que fumar tabaco, aumentando el riesgo de enfermedades respiratorias y de procesos cancerígenos.
 Barra de hachís
 Barra de hachís

 El hachís es alrededor de cinco veces más potente que el cigarrillo de marihuana. También sus efectos son más intensos, obtenidos a los 10-30 segundos de inhalada. A bajas dosis produce, al principio, sensación de bienestar, placer, desinhibición, euforia y comportamiento exultante. Se eleva el ritmo cardíaco, los ojos están enrojecidos y se seca la boca. Luego sobreviene una etapa de somnolencia y depresión. Dosis mayores ocasionan una alteración en la percepción, confusión, ansiedad, pánico y alucinaciones. Tanto la marihuana como el hachís producen tolerancia y dependencia, con lo cual se presenta síndrome de abstinencia cuando se suspende el consumo de derivados del cannabis.

LSD (dietilamida del ácido lisérgico)
Nombres alternativos: ácido, trip, estampita, papeles, micropuntos.
Claviceps purpurea, comúnmente llamado cornezuelo, es un hongo que parasita al centeno y en menor medida al trigo y a la avena. En los cultivos provoca una reducción en la cantidad y calidad del grano, ya que utiliza las sustancias nutritivas que el cereal necesita para un adecuado crecimiento.
C. purpurea contiene una serie de alcaloides, entre ellos la dietilamida del ácido lisérgico o LSD, siglas en alemán de Liserg Saure Dietylamid. El LSD es una droga de diseño ilegal, que se fabrica en laboratorios clandestinos en forma de cristales. Se comercializa líquida, en tabletas coloreadas, pequeños comprimidos o mediante papeles absorbentes rectangulares o cuadrados con dibujos de Popeye, Los Simpson y otras caricaturas, que se colocan debajo del paladar. El consumo de LSD genera una gran desconexión con la realidad, un fuerte efecto alucinógeno vulgarmente llamado “viaje”, que se produce a los 30 minutos de su ingestión y que puede durar entre 6 y 12 horas. Las vivencias que se manifiesten en ese viaje tendrán mucho que ver con la cantidad ingerida y el estado anímico y psicológico del consumidor. Las primeras cuatro horas se altera la percepción, los objetos no se visualizan tal cual son, los colores se perciben con tonalidades más vivas, hay confusión, planteos delirantes y alucinaciones. Aparecen apreciaciones muy extrañas donde participan alguno de los sentidos, por ejemplo, la sensación de “oír colores”, “ver sabores” o “palpar los sonidos”.

El LSD es una droga de diseño ilegal, que se fabrica en laboratorios clandestinos en forma de cristales. Se comercializa líquida, en tabletas coloreadas, pequeños comprimidos o mediante papeles absorbentes rectangulares o cuadrados con dibujos de Popeye, Los Simpson y otras caricaturas, que se colocan debajo del paladar.
El LSD puede generar cambios emocionales repentinos denominados “mal viaje”, donde se trastocan los pensamientos y la personalidad entra en una crisis extrema, pasando en cuestión de segundos de la alegría a la tristeza, a la ansiedad y al pánico. Cerca del final de los efectos, se retorna lentamente a la realidad sin dejar de percibir alucinaciones. El adicto suele recordar la experiencia vivida. Desde el punto de vista fisiológico, el LSD produce mareos, cefaleas, midriasis (dilatación de las pupilas) y disminución del apetito.

- Embarazo y LSD
Hay informes que indican daños congénitos en recién nacidos cuyas madres han consumido LSD y otras drogas. No obstante, como no debe descartarse que  mujeres adictas al LSD también hagan uso de otras drogas, como alcohol, tabaco, marihuana o anfetaminas, no resulta claro establecer cuál de esas drogas estén implicadas en producir defectos en el recién nacido. En realidad, es preferible abstenerse de consumir cualquier tipo de drogas, más aún en situaciones de embarazo.
Indicadores de abuso y adicción al LSD
El adicto al LSD puede experimentar a futuro las sensaciones vividas tras un “viaje”, por más que no haya consumido. Ese fenómeno, denominado flash backs, es un transitorio retorno a percepciones y emociones vividas tras el consumo de LSD. Se presenta a los días, meses o incluso años de la última vez que se consumió la droga. El abuso del LSD puede conducir a estados de paranoia, trastornos de la personalidad y pérdida de la memoria.

KETAMINA (clorhidrato de ketamina)
Nombres alternativos: especial K, ket, keta, kit-kat, CK, Calvin Klein
El clorhidrato de ketamina es una sustancia sintética disociativa con propiedades anestésicas y analgésicas, producida en el año 1965 por el laboratorio Parke-Davis con el nombre comercial Ketalar®, y más tarde por otros laboratorios farmacéuticos. Se elabora en forma líquida en solución al 1, 5 y 10% de la droga para administración intramuscular o intravenosa. Durante un tiempo se usó en pediatría y geriatría, hasta que muchos pacientes manifestaron sentir alucinaciones al desaparecer los efectos anestésicos. En la actualidad, el clorhidrato de ketamina asociado a tranquilizantes es utilizado en medicina veterinaria para cirugías menores, especialmente en pequeñas especies animales.
La ketamina es una droga de diseño que se comercializa en forma de líquido incoloro, cápsulas o polvo blanco cristalino. Los adictos la consumen por vía oral, inyectable, en forma de raya para esnifar o fumada en cigarrillos armados. Tras una serie de estudios y experiencias, quedó demostrado científicamente que a dosis menores de las establecidas, la ketamina produce sensaciones psicodélicas muy potentes. Los efectos suceden a los pocos minutos, dependiendo la vía de administración, la dosis aplicada y el estado anímico del consumidor. Como esta droga carece de sabor y de olor, suele ser utilizada en agresiones sexuales para producir amnesia en las víctimas que bebieron la sustancia. La ketamina provoca una tolerancia muy rápida y una elevada dependencia psicológica.
Cuando el clorhidrato de ketamina es esnifada o se aplica dentro de la vena, forma utilizada por sujetos que han logrado tolerancia o tienen una fuerte adicción, los efectos son instantáneos. Por vía oral los resultados  demoran unos instantes más. Dosis bajas de ketamina provocan una sensación de flotar, de vivir un momento de ensueño, de alejarse del propio cuerpo. Dosis mayores producen vivencias de muerte muy cercana, de viajes por túneles, de sentirse muy lejos del cuerpo, de estar casi al lado de Dios. Esta situación alucinógena, denominada “agujero K”, provoca mucho miedo en algunas personas y una gran paz espiritual en otras. Las reacciones secundarias por el uso de la ketamina son depresión respiratoria, aumento de la salivación, náuseas, taquicardia, arritmias y aumento de la presión arterial.
La forma de conseguir ketamina para su comercialización ilegal es a partir del desvío desde lugares donde el suministro es autorizado o por el robo de la droga a farmacias, hospitales y clínicas veterinarias. Más allá de la utilidad que la ketamina posee en medicina, al ser una droga de diseño capaz de generar abuso y  adicción, en muchos países se aplican duras penas en casos de producción, posesión, distribución y venta ilícita.

- Indicadores de abuso y adicción la ketamina
A largo plazo la ketamina produce dificultades cognitivas, mucha ansiedad, graves estados depresivos y disfunciones mentales. 

FENCICLIDINA (fenilciclohexilpiperidina)
Nombres alternativos: polvo de ángel, hierba mala, píldora de la paz.
Es una droga de diseño que tiene un efecto anestésico disociativo con un poder alucinógeno intenso. La fenciclidina  o fenilciclohexilpiperidina (PCP) dejó de usarse en humanos por sus reacciones secundarias adversas como delirios, visiones distorsionadas y ataques de pánico. En medicina veterinaria también dejó de utilizarse como anestésico. La sustancia se elabora de manera ilegal en laboratorios clandestinos y se distribuye en lugares diversos. La PCP es un polvo cristalino de color blanco soluble en agua. Se elabora en forma líquida, en cápsulas y en polvo y se consume vía oral, inyectable, esnifada o fumada en cigarrillos armados.
A bajas dosis, la fenciclidina genera una sensación de separación del entorno, de distanciamiento, de desinhibición y euforia, como una ligera borrachera. Se origina un aumento de la temperatura del cuerpo con sensación de intenso calor y alucinaciones extremas similares a las producidas con la ketamina. El consumo de dosis más altas de PCP ocasiona vértigo, visión nublada, náuseas y vómitos, ausencia de sensibilidad corporal, actos de agresividad en algunos casos, paranoia y psicosis. La sobredosis de fenciclidina puede ocasionar insuficiencia cardíaca, coma y muerte.

- Indicadores de abuso y adicción la fenciclidina
Dificultad para el habla, trastornos emocionales, cuadros depresivos, agitación y pérdida progresiva de peso corporal. El adicto siente desinterés en sociabilizar con el medio y manifiesta evidente apatía. Los efectos psicoactivos producidos por la fenciclidina se mantienen durante algunas horas. La transformación por parte del organismo es lenta, demandando varios días su total eliminación.
DROGAS DEPRESORAS
DROGAS ESTIMULANTES