VARICELA

Enfermedad infectocontagiosa aguda, provocada por un virus del género Herpesvirus, llamado Varicella zoster, que en adultos provoca también el herpes zozter o “culebrilla”. Se transmite en forma directa a través de microgotas despedidas con la tos, al estornudar o al hablar, tal como ocurre son el Sarampión y la Rubéola. La Varicela es la enfermedad infecciosa eruptiva más frecuente entre los niños. Tiene un período de incubación de 14-16 días. En general, la enfermedad es leve aunque ocasionalmente ocurren complicaciones. Afecta a menores de 10 años y también a los adultos.

Signos y síntomas
La Varicela se inicia con fiebre, cefaleas y falta de apetito. A las 24-48 horas aparecen manchas de color rojo, primero en la cabeza y luego en todo el cuerpo. Estas formaciones son muy pruriginosas y se transforman en ampollas. En su interior, estas ampollas contienen un líquido con partículas virales capaz de provocar la enfermedad en personas sanas. Más tarde, las ampollas se transforman en costras.
Ampollas en la piel por Varicela

Ampollas en la piel por Varicela
Costras en el cuerpo de un bebé con Varicela
Costras en el cuerpo de un bebé con Varicela
Complicaciones
Es posible que algunas lesiones de la piel, de llegar a sufrir infección bacteriana secundaria, dejen cicatrices permanentes. La complicación en adultos es la neumonía.

Pronóstico
En la mayoría de los casos es favorable. En niños y adultos con deficiencia inmunológica, el pronóstico es reservado. La enfermedad deja inmunidad de por vida. Se considera que un 10% de las personas que tuvieron Varicela pueden desarrollar herpes zozter o “culebrilla”.

Tratamiento
La mayoría de los casos de Varicela curan sin tratamiento alguno. La picazón puede aliviarse con fármacos antihistamínicos de uso oral o local. De esta forma se evitan lesiones ulteriores en la piel por el rascado. No administrar ácido acetilsalicílico (aspirina) o derivados, por el peligro de aparición del Síndrome de Reye, asociado a este fármaco.
Existen antivirales para el control de la Varicela, efectivos si se administran dentro de las primeras 24 horas de aparecidas las erupciones cutáneas. Su uso está indicado en niños y adultos que presenten riesgos, por ejemplo en inmunosuprimidos o con afecciones pulmonares.

Prevención
Existen vacunas para prevenir la Varicela con un amplio margen de seguridad, que en muchos países forman parte del calendario obligatorio de vacunación. Cabe señalar que es muy difícil evitar esta enfermedad por su forma aérea de transmisión y debido a que el contagio es posible antes de la aparición de las erupciones cutáneas. El pediatra determina el plan de vacunación más apropiado.
Antes de retornar a la escuela o al trabajo, hay que asegurarse que todas las ampollas se transformaron en costras para evitar la transmisión de la enfermedad a personas susceptibles. El médico es quien decide cuando da el alta al enfermo de Varicela.