LITIASIS BILIAR

La vesícula biliar es un órgano hueco, de forma ovoide, que está ubicado debajo del hígado. Cumple la función de acumular la bilis producida en el hígado. Luego de la ingestión de alimentos, la vesícula envía la bilis hacia el duodeno a través del conducto colédoco, para intervenir en la digestión de los lípidos. La litiasis biliar es la formación de cristales de colesterol o materiales de la bilirrubina que se forman dentro de la vesícula biliar. La existencia de altas concentraciones de componentes grasos en la bilis (como el colesterol) o de bilirrubina producen precipitación y formación de cristales en el fondo de la vesícula, que al unirse constituyen los llamados “cálculos” o “piedras”. Estas estructuras sólidas pueden ser como partículas de arena o alcanzar un tamaño de hasta cinco centímetros de diámetro. Alrededor del 90% de los cálculos biliares están compuestos por colesterol. Otra causa de formación de cálculos puede ser la insuficiente cantidad de sales biliares en la bilis o un inadecuado vaciado de la vesícula. Como factores de riesgo están los hereditarios, el exceso de peso corporal, la diabetes y las afecciones hepáticas, en especial la cirrosis. 

Signos y Síntomas
En general, los cálculos biliares no producen síntomas clínicos en la mayoría de los casos. Las personas que sin saberlo poseen estas formaciones pueden presentar indigestión y formación de gases intestinales, aunque estos disturbios no son exclusivos de la litiasis biliar, ya que también se observan en algunos desórdenes gástricos e intestinales. Los cálculos suelen ser descubiertos cuando el individuo se realiza exámenes generales para determinar el estado de salud, donde las radiografías ponen en evidencia las formaciones sólidas. No obstante, cuando los cálculos obstruyen el pasaje de bilis en el conducto cístico o en el colédoco aparece un dolor intenso en la zona abdominal derecha, fiebre y coloración amarillenta de la piel (ictericia). El dolor puede ser recurrente, agudo y manifestarse cerca del hombro derecho y en la espalda. En ocasiones pueden presentarse náuseas, vómitos, acidez gástrica, flatulencia y deposiciones de color claro. El cuadro clínico desaparece si el cálculo progresa por los conductos y llega al duodeno. La litiasis biliar se diagnostica, entre otros procedimientos, por radiografías y ecografías abdominales. La ecografía es un método complementario de diagnóstico clínico que utiliza los ecos de una emisión de ultrasonido hacia el cuerpo para formar una imagen de los órganos internos. Ante un normal funcionamiento de la vesícula, la ingestión de medicamentos a base de sales biliares puede disolver los cálculos luego de un tiempo prolongado, aunque existe la posibilidad de que reaparezcan. Si la persona manifiesta los signos clínicos de la litiasis biliar, la extracción de la vesícula (colecistectomía) es el procedimiento a seguir.

Prevención
Evitar el sobrepeso y el abuso de las frituras y de las comidas con alto contenido en grasas. Las personas obesas que se disponen a reducir su peso corporal en forma rápida deben hacerlo bajo supervisión médica, ya que están expuestas a padecer litiasis biliar.


ubicación anatómica de la vésicula biliar y cálculos alojados en ella                                           
Vesícula con cálculos biliares en su interior
Vesícula con cálculos biliares en su interior
Fuente: "CIENCIAS BIOLÓGICAS" - http://hnncbiol.blogspot.com