RUBEOLA

Enfermedad infectocontagiosa aguda, provocada por un virus del género Togavirus. Tiene un período de incubación de 2-3 semanas. Se transmite en forma directa a través de microgotas despedidas con la tos, el estornudo o al hablar. Además, la mujer embarazada que tenga la infección puede transmitir el virus al feto vía placentaria (Rubéola congénita).

Signos y síntomas
La Rubéola es una enfermedad por lo general leve, que incluso puede pasar inadvertida. Se inicia con aumento de temperatura corporal (hipertermia) y del tamaño de los ganglios linfáticos situados detrás de los oídos y en el cuello, que se vuelven dolorosos a la palpación. Luego de unos días aparecen erupciones cutáneas de color rojizo en la cabeza, que se extienden más tarde al resto del cuerpo. Puede haber prurito variable por algunos días.
En adolescentes y adultos, además de lo mencionado puede aparecer:
-Cefalea
-Inflamación en otros ganglios linfáticos
-Conjuntivitis
-Rinitis
-Pérdida del apetito
-Dolores articulares
Se considera que la mitad de los adultos con Rubéola no padecen sintomatología clínica, o es muy leve.
Si la mujer enferma de Rubéola en los primeros tres meses de un embarazo el virus puede infectar al feto, que al nacimiento tiene riesgos de padecer microcefalia, trastornos del crecimiento, retraso mental, malformaciones cardíacas, insuficiencia hepática, cataratas, sordera e incluso la muerte. El recién nacido con Rubéola congénita transmite la enfermedad a personas susceptibles mediante la saliva y las secreciones nasales. A partir del cuarto mes de gestación en adelante, es menos probable que el virus materno afecte al feto en desarrollo.
Niña con Rubéola
 Niña con Rubéola Erupciones por Rubéola en la espalda
Erupciones por Rubéola en la espalda Pronóstico
Es favorable. El pronóstico para los bebés con Rubéola congénita es reservado a grave.

Tratamiento
Es sintomático. Está contraindicada la administración de aspirina y sus derivados a los niños con cuadros virales, por el peligro que supone la aparición del síndrome de Reye.

Prevención
La Rubéola se previene mediante la vacunación. Se aplica la vacuna triple viral, que protege también contra el Sarampión y las Paperas. La primera dosis se administra a los 12 meses de vida, y luego dos refuerzos, al cumplir 6 y 11 años de edad.
Las mujeres que planeen quedar embarazadas tienen que realizarse un examen para saber si son o no inmunes a la Rubéola. Si resultan susceptibles a la enfermedad deben vacunarse al menos con 30 días de antelación a embarazarse.
Los casos de Rubéola infantil han disminuido notablemente debido a los planes de vacunación realizados. Los adultos jóvenes que no están vacunados son los más expuestos a contraer la enfermedad en la actualidad.


Fuente: "CIENCIAS BIOLÓGICAS" - http://hnncbiol.blogspot.com