ACIDEZ ESTOMACAL

El estómago posee numerosas glándulas productoras de mucina, una sustancia que protege la mucosa de la acción del ácido clorhídrico y de las enzimas digestivas. No obstante, hay muchas causas que rompen ese equilibrio y producen irritación de la mucosa del estómago y del esófago, con el consecuente cuadro de acidez gástrica. El esfínter esofágico inferior, o cardias, es un músculo que se relaja para permitir el pasaje del bolo alimenticio hacia el estómago y luego se contrae para evitar el reflujo de alimentos y de jugos gástricos. La acidez del estómago cursa con una sensación de ardor en el pecho y en la faringe, con un grado de dolor variable. Se pone de manifiesto al relajarse el esfínter esofágico inferior (cardias) sin contenido estomacal, con el consecuente avance retrógrado de ácido clorhídrico desde el estómago hacia el esófago, ocasionando su irritación. 
La acidez del estómago cursa con una sensación de ardor en el pecho y en la faringe, con un grado de dolor variable. Se pone de manifiesto al relajarse el esfínter esofágico inferior (cardias) sin contenido estomacal, con el consecuente avance retrógrado de ácido clorhídrico desde el estómago hacia el esófago, ocasionando su irritación.  
Puede durar algunos segundos y luego reaparecer o mantenerse durante horas. Algunos de los factores que desencadenan este disturbio digestivo son las bebidas alcohólicas, el exceso de café, las frituras y comidas muy picantes, el consumo de tabaco, determinados medicamentos, el estrés, el nerviosismo y la gestación. Durante el segundo y el tercer trimestre del embarazo, algunas mujeres padecen esta molesta sensación. En efecto, hay hormonas que actúan relajando los músculos del tracto digestivo, entre ellos el cardias, y provocan el reflujo, en especial cuando la mujer yace recostada. Además, en la gestación avanzada el útero presiona hacia arriba al estómago y obliga a que parte del bolo alimenticio ascienda hacia el esófago. Por lo general, la acidez estomacal se presenta al ingerir abundantes comidas, al inclinarse hacia delante o al recostarse. Cuando estas molestias son esporádicas no traen consecuencias. Pero si la acidez se presenta a menudo y durante un periodo más o menos largo puede ocasionar inflamación del esófago (esofagitis), estrechez en su diámetro y dificultades en la deglución. Además, puede ser un indicio de inflamación de la mucosa gástrica (gastritis) y de úlceras del estómago. Una úlcera o llaga es una herida abierta de las mucosas con forma de cráter por haber perdido tejido y de cicatrización escasa o nula. No existe ninguna relación entre la acidez gástrica y los problemas cardíacos. No obstante, el dolor que provoca un cuadro de acidez severo es muy similar al de un infarto cardíaco, con lo cual demanda estudios especiales para poder diferenciarlos. Los síntomas de acidez extrema producen sensación de ardor en el pecho y garganta, ocurre luego de las comidas o al recostarse, no producen sudoración fría y desaparecen al tomar antiácidos. Algunos síntomas de infarto de corazón provocan dolor repentino en el pecho con sensación de opresión en el tórax, dolor que puede extenderse a brazos y cuello, sudoración fría, mareos y dificultad en la respiración.

Prevención
-Reducir la ingestión de frituras y de comidas picantes y con alto contenido en grasas.

-Evitar el exceso de café, las bebidas alcohólicas y las bebidas gaseosas.
-No comer en abundancia.

-No fumar.

-Comer tres o cuatro horas antes de ir a dormir.

-Evitar el sobrepeso.


Fuente: "CIENCIAS BIOLÓGICAS" - http://hnncbiol.blogspot.com