TOXOPLASMOSIS

Es una parasitosis interna ocasionada por un protozoario denominado Toxoplasma gondii. La enfermedad se transmite vía oral o materno fetal (congénita) y puede adoptar un curso agudo o crónico, con un período de incubación que va de 7 a 14 días. La Toxoplasmosis es una zoonosis que se distribuye mundialmente afectando a humanos, a otros animales mamíferos y a las aves. En el ciclo biológico de Toxoplasma gondii, los humanos y otros animales como roedores, ovejas, cerdos, vacunos y aves actúan como huéspedes intermediarios. Los gatos son los hospedadores definitivos del parásito. Estos felinos domésticos adquieren la enfermedad al cazar y comer roedores y pájaros infectados. Raramente se infectan por contacto con heces de otros gatos con Toxoplasmosis.
Ciclo biológico de T. gondii
Ciclo biológico de T. gondii
Las posibilidades de contraer Toxoplasmosis aumentan si se ingiere carne cruda o mal cocida de animales parasitados (vacunos, ovinos, porcinos), por transfusiones de sangre que contengan toxoplasmas y por manipulación de excrementos de gato que alberguen al parásito. En mujeres embarazadas, si la infección se produce durante el primer mes de gestación, son altas las probabilidades de que ocurra un aborto. Durante el segundo y el tercer mes aumentan las posibilidades de Toxoplasmosis congénita. Si la parasitosis ocurre en los últimos dos meses de gestación es muy difícil que el bebé nazca con signos de la enfermedad.

Signos y síntomas

En las personas sanas hay cuadros febriles muy leves, cefaleas y dolores musculares. Muchas veces los síntomas pasan inadvertidos. Los individuos inmunosuprimidos presentan fiebre, cefalea, confusión, inflamación ocular y visión borrosa.
La Toxoplasmosis congénita puede no mostrar signos al nacimiento ni síntomas en años posteriores. A pesar de ello, en la adolescencia aparecen trastornos oculares de no recibir tratamiento. En casi el 50% de infecciones por T. gondii, las mujeres dan a luz bebés prematuros. La forma congénita cursa con síndrome febril, bajo peso al nacimiento, aumento del tamaño del hígado y del bazo, ictericia, daño ocular, hipoacusia y convulsiones. Las complicaciones de la Toxoplasmosis congénita incluyen hidrocefalia, problemas en la visión, ceguera y retraso mental. La siguiente fotografía muestra un bebé recién nacido afectado de Toxoplasmosis. Nótese la macrocefalia (aumento del tamaño de la cabeza) y la distensión abdominal, producto del gran aumento de tamaño en el hígado (hepatomegalia) y el bazo (esplenomegalia).

fotografía de un bebé recién nacido afectado de Toxoplasmosis. Nótese la macrocefalia (aumento del tamaño de la cabeza) y la distensión abdominal, producto del gran aumento de tamaño en el hígado (hepatomegalia) y el bazo (esplenomegalia).
Diagnóstico
Análisis de sangre en busca de anticuerpos contra Toxoplasma gondii.

Pronóstico
El pronóstico en individuos con Toxoplasmosis congénita depende de la gravedad de la misma. Los que adquirieron la enfermedad en el trascurso de la vida y poseen un sistema inmunológico normal, el pronóstico es favorable. Las expectativas en inmunosuprimidos son reservadas.

Tratamiento
Se utilizan antibióticos. Las personas asintomáticas no requieren medicación en la mayoría de los casos.

Prevención
-Lavar perfectamente frutas y verduras
-Evitar la ingestión de carnes poco cocidas
-Limpiar diariamente las cajas con excrementos de los gatos
-Alimentar bien a los gatos para evitar que ingieran roedores o pequeñas aves infectadas
-Análisis de sangre en mujeres embarazadas y personas con inmunodeficiencias
-Lavarse las manos luego de manipular carnes crudas
-Utilizar guantes ante contacto con tierra que posiblemente pueda tener excrementos contaminados. 

Fuente: "CIENCIAS BIOLÓGICAS" - http://hnncbiol.blogspot.com