INFECCION POR EL VIRUS DEL PAPILOMA HUMANO

El virus del papiloma humano (VPH) está clasificado dentro del género Papillomavirus. Posee alrededor de cien cepas o variedades, de las cuales cerca de cuarenta ingresan al organismo por contacto sexual afectándose la zona anal y genital. Muchos VPH no producen síntoma alguno, mientras que otros, considerados de bajo riesgo oncogénico, ocasionan la aparición de verrugas benignas en distintas partes del cuerpo. En menor proporción, el virus del papiloma humano puede generar cáncer de cuello uterino.
El VPH se transmite por contacto con verrugas del individuo infectado, ya sea estrechando la mano o a través de relaciones sexuales. El virus penetra en el individuo sano a través de pequeñas heridas o abrasiones de la piel. En áreas de la cavidad bucal y en la garganta también pueden aparecer lesiones debido a prácticas de sexo oral con personas afectadas. La mujer embarazada puede transmitir el VPH al feto a tavés de la placenta o al neonato durante el parto.

Signos y síntomas 
La mayoría de los individuos afectados por el VPH no presentan síntomas. En general, las infecciones desaparecen al cabo de uno a dos años de su aparición. En otros casos, aparecen verrugas en el cuerpo unos cuantos días después del contacto sexual, incluso luego de varios meses. Alrededor del 10% de mujeres con una infección persistente durante muchos años puede presentar lesiones precancerosas en el cuello del útero con ulterior desarrollo de cáncer en la zona si no se realiza un adecuado tratamiento.
Las verrugas adoptan distinto aspecto de acuerdo a la cepa de Papillomavirus presente. Las comunes son protuberancias que aparecen en las manos y en los dedos. Las de forma aplanada, que afectan a niños y adolescentes, se ubican en áreas de la cara, manos, brazos y rodillas. 
verrugas en los dedos de la mano
Las verrugas genitales pueden ser planas, elevadas o con forma de coliflor. Son dolorosas y aparecen como granitos de tamaño variable. Aparecen en la vulva, vagina, cuello uterino, pene, escroto y alrededor del orificio anal. Sin tratamiento pueden aumentar de tamaño o desaparecer tras un lapso variable de tiempo. Las verrugas suelen reaparecer si el sistema inmunológico del individuo no logró eliminar al VPH.
Las dos cepas de Papillomavirus responsables de causar cáncer de cuello uterino no provocan verrugas, y en las etapas iniciales de la enfermedad no existen signos ni síntomas, con lo cual las mujeres ignoran estar infectadas. Por esa razón es importante el control periódico con el fin de detectar a tiempo la presencia de células precancerosas en el cérvix.  
cuello uterino canceroso
Diagnóstico
Se realiza por examen visual de las verrugas. Para detectar anomalías en las células del cuello uterino, que a futuro puedan derivar en la formación de estructuras cancerígenas se utiliza un método preventivo de diagnóstico denominado Papanicolaou. Este estudio, totalmente indoloro, consiste en dilatar las paredes de la vagina por medio de un instrumento llamado espéculo. Seguidamente se introduce una espátula de madera o de plástico hasta el fondo de la vagina y se frota el cuello uterino en forma suave y delicada. Con esta maniobra se obtienen células descamadas presentes alrededor y dentro del cuello uterino. Se retira la espátula y se coloca la muestra sobre un portaobjetos, perfectamente acondicionada para enviarla al laboratorio.
Las mujeres que han mantenido relaciones sexuales deben realizarse la prueba de Papanicolaou por lo menos una vez por año, si los resultados fueron normales. Aquellas que no se iniciaron sexualmente, a partir de los 20 años.
Esta prueba citológica se realiza cuando la mujer no tiene el periodo menstrual. Además, tiene que haber abstinencia sexual durante las últimas 48 horas y no haber utilizado tampones ni óvulos vaginales durante ese mismo lapso de tiempo. El Papanicolaou es un examen sencillo, económico y con un alto índice de confiabilidad.

Toma de muestra para la prueba de Papanicolaou
Toma de muestra para la prueba de Papanicolaou
Complicaciones
El VPH puede ocasionar complicaciones a nivel del tracto respiratorio superior. Aunque poco común, la papilomatosis respiratoria recurrente afecta a niños y adultos, donde las verrugas bloquean el pasaje de aire dificultando la respiración. Otra complicación del VPH es el cáncer de cuelo uterino.

Tratamiento
No hay terapéutica para eliminar el VPH. Hay medicaciones que se aplican sobre las lesiones durante algún tiempo hasta la curación. En caso de no haber resultados positivos, se utilizan alguno de estos procedimientos: extirpación quirúrgica, mediante láser, con electrocauterio o a través de la congelación.

Prevención
La aparición de verrugas comunes no es fácil de prevenir. Acudir al médico ni bien aparecen para evitar que se propaguen. Para la prevención de las verrugas genitales es esencial:
-El uso de preservativos
-Mantener una relación sexual monógama mutua
-Evitar las conductas sexuales promiscuas 
-Vacunaciones (tres dosis) a niñas de 11 años. Se aplica una primera dosis, otra al mes y una tercera a los seis meses de la primera vacunación.